El operativo estuvo a cargo de Gendarmería Nacional sobre la Ruta Nacional 141. Los fondos, transportados en una camioneta desde Catamarca hacia San Juan, no tenían justificación legal. Hay dos hombres investigados por la Justicia Federal.
Un control vehicular rutinario de Gendarmería Nacional sobre la Ruta Nacional 141 derivó en un millonario y sorpresivo procedimiento: los efectivos secuestraron más de 120 millones de pesos en efectivo, una camioneta de alta gama y teléfonos celulares a dos personas que circulaban por el departamento Caucete.
El hecho, que ya conmociona a la órbita judicial y policial de la provincia, quedó bajo la órbita de la Justicia Federal, que abrió una causa formal por presunto lavado de activos.
¿Cómo fue el procedimiento?
El operativo se desplegó durante la jornada en el kilómetro 179 de la traza nacional, a la altura del paraje Vallecito, una zona de fuerte circulación vehicular.
Los uniformados detuvieron la marcha de una camioneta Volkswagen Amarok en la que viajaban dos hombres procedentes de la vecina provincia de Catamarca con destino final en San Juan.
Durante la inspección física y documental del rodado, el personal de Gendarmería detectó una abultada cantidad de billetes en moneda nacional ocultos o sin la documentación respaldatoria que justificara su origen lícito. Ante la magnitud de la suma, que superó holgadamente los $120.000.000, se activó de inmediato el protocolo de actuación para estos casos.
Elementos incautados y medidas judiciales
Por disposición de la autoridad judicial interviniente, se procedió al secuestro formal de los siguientes elementos clave para la investigación:
El dinero en efectivo: La totalidad de los fondos millonarios hallados en el habitáculo.
Vehículo: Una camioneta Volkswagen Amarok utilizada para el traslado.
Dispositivos tecnológicos: Los teléfonos celulares de los dos ocupantes, los cuales serán sometidos a peritajes informáticos para reconstruir rutas, contactos y posibles conexiones locales o nacionales.
Qué se investiga
Los dos involucrados quedaron supeditados a la investigación mientras la Justicia Federal avanza en dilucidar la procedencia exacta de los fondos.
El caso se encuadra preliminarmente en el artículo 303 del Código Penal argentino (lavado de activos de origen delictivo), una figura que castiga el almacenamiento, transporte o puesta en circulación de dinero proveniente de maniobras ilícitas. Los investigadores intentan determinar si los sospechosos operaban como «valijeros» o si el dinero responde a una estructura financiera clandestina más amplia.